Ayudar al anciano, respetando sus convicciones religiosas a descubrir con gozo la presencia de Dios que nos ama, acompañándolo al encuentro definitivo con el trascendental.


Ayudar al anciano, respetando sus convicciones religiosas a descubrir con gozo la presencia de Dios que nos ama, acompañándolo al encuentro definitivo con el trascendental.